El suelo de madera maciza Drakkar es un parquet de adoquines o tarima de testa, también llamado end grain (Hirnholz Pflaster Boden Design). Se fabrica en maderas de alta calidad, como cerezo y roble francés, entre otras especies de nuestras plantaciones.
Se trata de un parquet extremadamente duro para suelos de alto tránsito y con alta conductividad, ideal para calefacción radiante-refrescante. El montaje de la tarima de adoquines se realiza con el sistema exclusivo PAVÉS DE PARIS®, que permite una colocación fácil, rápida y precisa.
El suelo Drakkar está acabado con aceites naturales y se sirve en baldosas con 21 tacos de madera ensamblados sobre una base de polietileno reciclable de 1,5 mm de espesor. Ofrecemos distintas opciones de terminación, ya sea biselado como vintage o liso, según el estilo que requiera cada proyecto.
Nuestro parquet de testa está disponible también en acabado envejecido (gealtertes Hirnholz Design), que aporta un carácter único y un estilo más natural a la estancia. Asimismo, fabricamos suelos de adoquines de testa con efecto de madera desgastada (Holzpflaster aus Hirnholz gealtert).
En Woodna trabajamos con materiales de alta calidad y gran durabilidad, resistentes al impacto y a la abrasión. Por eso el suelo de testa Drakkar ofrece una garantía de 30 años, reflejo de la confianza en su rendimiento a largo plazo.
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Tarima de testa Drakkar
Acabados
Producto acabado con aceites naturales con opción de biselado, vintage y liso.
Colocación
Sistema PAVÉS DE PARIS® hace que la instalación de este suelo sea sencilla y rápida.
Dimensiones
Taco: 70 x 70 x 10 mm
Baldosa: 525 x 210 x 11,5 mm
Especies que ofrecemos
Cerezo Woodna (procedente de nuestras plantaciones), roble francés y un amplio elenco.
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- Características técnicas
- Tipos de madera y acabados
- Formas de instalación
- Cuidados y mantenimiento
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Preguntas frecuentes sobre el suelo Drakkar
Un parquet de adoquines es un tipo de suelo de madera formado por pequeños bloques macizos (también llamados adoquines, tacos o tarugos) dispuestos de forma que se puede apreciar el corte transversal de la madera. Es decir, su testa o veta final. A diferencia del parquet tradicional, donde se ve el dibujo lineal de la fibra, en el parquet de adoquines se muestra la estructura interna del tronco, con sus anillos de crecimiento.
Este tipo de suelo tiene un aspecto artesanal y único, ya que cada taco de madera presenta un dibujo distinto. Además, es extremadamente resistente al desgaste y a los impactos, ya que la orientación del corte (en testa) hace que la superficie soporte mejor la presión. Por eso, el parquet de adoquines se utiliza en proyectos de gran exigencia, como hoteles, fábricas, museos o espacios con mucho tránsito, y en viviendas, restaurantes o estudios de diseño, por su estética cálida y natural.
La principal diferencia entre un parquet de adoquines y una tarima de madera tradicional está en la forma en la que se corta y se orienta la madera. En la tarima tradicional las lamas se obtienen cortando el tronco en el sentido longitudinal de la fibra, lo que deja visible el dibujo lineal de las vetas. En cambio, el parquet de adoquines se fabrica cortando la madera a testa. Es decir, de forma perpendicular a la fibra, mostrando los anillos de crecimiento y la estructura interna del árbol.
Esa diferencia de corte hace que el aspecto visual del parquet de adoquines sea más natural y orgánico. Además, la madera cortada a testa ofrece una mayor resistencia al desgaste, a los impactos y a la compresión, lo que la hace perfecta para zonas de uso intensivo.
Sí, la tarima de testa es perfectamente compatible con la calefacción por suelo radiante, siempre que esté bien instalada y se utilicen materiales de calidad. La madera en testa, al estar formada por pequeños bloques macizos cortados de forma perpendicular a la fibra, tiene una excelente estabilidad dimensional y una conductividad térmica superior a la de otros tipos de parquet o tarimas tradicionales. Esto significa que transmite el calor de manera más uniforme y eficiente.
Además, el formato en adoquines o piezas pequeñas ayuda a minimizar las dilataciones naturales de la madera ante los cambios de temperatura, reduciendo el riesgo de juntas abiertas o deformaciones. Por supuesto, es importante seguir las recomendaciones del fabricante en cuanto a la humedad ambiental (entre el 40 % y el 60 %) y no superar temperaturas de superficie de unos 27 °C para garantizar su durabilidad.
El mantenimiento de un parquet o tarima de testa es sencillo, pero requiere algunos cuidados específicos para prolongar su vida útil. Al tratarse de un suelo de madera maciza cortada a testa, su superficie es especialmente resistente, aunque conviene mantener una rutina de limpieza adecuada.
En el día a día, basta con barrer o aspirar regularmente para eliminar el polvo y las pequeñas partículas que podrían rayar la superficie. Para una limpieza más ocasional, lo ideal es utilizar una mopa ligeramente humedecida y productos neutros o jabones específicos para suelos de madera (nunca agua en exceso ni detergentes agresivos).
Si la tarima está acabada con aceite natural, conviene aplicar periódicamente una capa de mantenimiento o aceite regenerador (cada 6 a 12 meses, según el uso), que nutre la madera y mantiene su aspecto cálido. En suelos con acabado en barniz el mantenimiento es más esporádico, aunque puede requerir un pulido y barnizado puntual con el paso de los años.
Además, se recomienda mantener una humedad ambiental estable (entre el 40 % y el 60 %) para evitar que la madera se contraiga o expanda. Con estos cuidados, un parquet o tarima de testa puede mantener su aspecto original durante décadas.
Las tarimas de testa se fabrican con maderas macizas de alta calidad, seleccionadas por su dureza, estabilidad y aspecto natural. Entre las más valoradas se encuentran el roble francés y el cerezo, aunque también se utilizan especies como el nogal o el Iroko, dependiendo del estilo y el tono que se busque.
El cerezo, aporta un tono luminoso gracias a sus matices rojizos. Es una madera muy estable y de gran belleza, perfecta para interiores o proyectos de diseño donde se busque un acabado más refinado y natural.
Al tratarse de un corte a testa, se crea un mosaico orgánico y único en cada instalación. Además, la combinación de especies y acabados permite personalizar los espacios dándoles un estilo rústico envejecido o uno contemporáneo y minimalista.
Las medidas estándar de una tarima de testa suelen variar según el formato elegido (en tacos individuales o en baldosas prefabricadas). En Woodna trabajamos con las siguientes dimensiones: taco individual: 70 × 70 × 10 mm y baldosa modular: 525 × 210 × 11,5 mm
Los tacos individuales son pequeñas piezas macizas de madera cortadas a testa que se pueden colocar de forma manual para crear patrones más artesanales o personalizados. Este formato resalta el carácter natural de la madera, ya que cada pieza muestra un dibujo único de los anillos del tronco.
Por otro lado, las baldosas de formato 525 × 210 mm agrupan varios tacos ya ensamblados sobre una base, lo que facilita la instalación y asegura una superficie más homogénea sin perder la estética del adoquinado tradicional, aunque en el caso de ser necesaria una reparación se pueden trabajar de manera individualiza cada taco.
En ambos casos, el espesor reducido (entre 10 y 11,5 mm) permite una excelente transmisión térmica, por lo que estas tarimas son ideales para sistemas de calefacción por suelo radiante, además de ofrecer una gran estabilidad y resistencia.
La instalación de un parquet de adoquines puede realizarse de varias maneras, pero uno de los sistemas más eficientes y precisos es el Sistema PAVÉS DE PARIS®.
En este sistema innovador, los pequeños tacos de madera maciza cortados a testa se ensamblan previamente sobre una base flexible que forma baldosas modulares. Estas piezas llegan listas para colocar, lo que permite una instalación mucho más rápida, limpia y uniforme que la colocación manual de cada adoquín.
El Sistema PAVÉS DE PARIS® se instala habitualmente sobre una superficie nivelada y estable, como una base de contrachapado, mortero autonivelante o pavimento existente, utilizando un adhesivo de alta resistencia compatible con la madera. Una vez colocadas las baldosas, se sellan las juntas y se aplica el acabado protector elegido (aceite, cera o barniz natural), realzando el diseño en mosaico característico del parquet de testa.
Gracias a este método, el resultado es un suelo de apariencia artesanal y natural, pero con una precisión y estabilidad excepcionales. Además, el formato modular del sistema PAVÉS DE PARIS® facilita su mantenimiento.







